25 dic. 2014

A PARÁBOLA DA TAXISTA ROMANESA


 
O pasado 10 de decembro, á mañanciña, collín un taxi en Hull que me levou á estación de tren. A taxista era unha muller algo máis nova ca min de acenos moi educados e agradabeis. Axiña comezamos a conversar. Contoume no traxecto da miña casa á estación que era romanesa e que había tres anos se mudara a vivir de Bucarest a Hull, co seu home e a súa filla. En Bucarest traballara de directora dunha oficina bancaria, pero o seu salario apenas chegaba a 600 euros ao mes, contía que non lle abondaba para as necesidades familiares. Na actualidade, como autónoma do taxi, tiña asignada unha retribución de algo máis de 1000 libras ao mes que, coas achegas do seu home, lle permitían unha vida máis ou menos desafogada. Por máis que botaba de menos o seu país, estaba satisfeita da súa nova vida, aínda que algo alarmada polas intencións do goberno inglés cos inmigrantes. Ben é certo que deixara un traballo cualificado, pero cun salario indigno.

Despedímonos logo da carreira á estación e quedei matinando, namentres tomaba un café á espera da saída do tren, en que parella é a situación de Romanía e de Galiza e canto se están achegando últimamente. A emigración económica da xente nova cualificada que está sangando o noso futuro, como sempre. A nosa mocidade renuncia aos seus títulos e ás súas carreiras profesionais e marcha ao Norte de Europa a mellorar as súas capacidades noutros idiomas e a establecerse nas profesións que poidan obter. Porque o que lle espera aquí é, no mellor dos casos, un salario de menos de 700 euros que non poderán mellorar en moitos anos. Eis as consecuenzas desta reforma que aínda hai que escoitar como defenden algúns!

Dicíame esa muller que Romanía quedara despoboada de profesionais e que únicamente vivían alí as persoas sen posibilidade de marchar. Probablemente, o comentario teña algo de esaxeración, pero é o mesmiño que nos pasa a nós. É o que pretendeu o Partido Popular: achegarnos aos modelos produtivos búlgaros, romaneses e dos países máis pobres de Europa. Converter nosa clase traballadora en persoas subcualificadas con salarios de pobreza sen capacidade de consumir no mercado interno. En tanto que outras partes de Europa crezan, que Galiza manteña súa espiral de encollemento, destrución e desaparición a longo prazo. Galiza e outras partes do Estado, agás as máis dinámicas.

En Galiza as causas de que baixe o desemprego –e de que non creza tanto cando toca- son a morte, o avellentamento e a emigración. Desta, xa non marcha a xente non cualificada, que non a queren en ningures, únicamente a que ten estudos. Meus fillos, con seguridade, marcharán. Xa veremos para traballar en que. Estou certo de que nos próximos vinte anos, se ninguén o remedia, apuraremos na nosa andaina de despoboamento.

Non conto nada que non se saiba. O trasego de poboación do mundo subdesenvolvido cara a outras rexións máis dinámicas é unha constante no mundo. Que Galiza ten menos poboación hoxe que hai cincuenta anos é cousa sabida. Como que as empresas galegas desapareceron ou se fixeron madrileñas ou catalás. Pero que está moito peor que hai seis anos non o pode negar ninguén que teña a máis pequena obxectividade. Alguén lle pode dicir aos nosos estudantes que van ter un futuro profesional na nosa terra? Que van poder se construíren unha vida aquí? Eu non, desde logo. Moito terían que cambiar as cousas.

Seguro que, a nivel español, saberemos darlle resposta a esta devaluación social dos últimos anos. Pero en Galiza todo pinta peor. A taxista romanesa, ou os taxistas portugueses de Luxemburgo, terán compañeiros galegos, sen dúbida, con flamantes títulos de enxeñeiros, avogados ou químicos, entre outros.

21 dic. 2014

EL DECRETITO






Ayer sábado se publicó en el BOE el Real Decreto-ley 16/2014, de 19 de diciembre, por el que se regula el Programa de Activación para el Empleo, que supone la traslación normativa del acuerdo entre el Gobierno y las partes sociales firmado el pasado lunes 15 diciembre en el Palacio de la Moncloa. No voy a poner en cuestión la necesidad de la norma ni, en consecuencia, el trance de la fotito del lunes. Solo voy a plantear un par de comentarios que me parecen importantes a la vista del contenido de la norma de urgencia y que ponen de relieve algunos problemas. No tanto de técnica normativa –que es la justita- sino de cuestiones de fondo.

Empezando casi por el final, me llama la atención que se rescate del baúl de los trastos viejos la exoneración de las cotizaciones en el caso de suspensión o reducción de jornada por fuerza mayor, veintidós años más tarde. Porque esa exoneración es, en efecto, un trasto viejo. Habría que reflexionar en serio de una vez sobre las palancas de mantenimiento del empleo en torno al art. 47 del Estatuto de los Trabajadores y sus consecuencias en términos de Seguridad Social, después de las frívolas reformas de 2010 y 2012 en este tema. Rescatar un fósil no sirve para nada. Más bien habría que articular una reflexión que, sobre todo, analizara con realismo la situación de la pequeña empresa, que ni se plantea la suspensión casi nunca. Y que debatiera con realismo sobre el acompañamiento público a suspensiones y reducciones de jornada.

En segundo lugar, habría que preguntar por qué se excluye del concepto de desempleado a quien trabaje por cuenta ajena a tiempo parcial, con independencia de la jornada que realiza. Otra vez se nota esta tendencia tan conocida hacia crear estímulos a la no ocupación y hacia desentenderse de los trabajos marginales. Ya se sabe, hay muchas personas y muchas circunstancias para las que trabajar no merece la pena. Está claro cuáles.

Tercero, y ya entrando en la cuestión más enjundiosa. Como siempre, a estas normas les falta un hervor, y el más importante. Todo lo demás –obligaciones de los desempleados, régimen sancionador, cargas, incompatibilidades- está dicho. También, el contenido económico del derecho. Pero falta la prestación en especie. El art. 6 tan solo balbucea los lugares comunes y las frases hechas, que se resumen en dos: “tutor individual” e “itinerario personalizado”. Ya está. Uno duda de cuántos beneficiarios del programa van a tocar por tutor personalizado. Porque ahora las colas pueden ser no en cada oficina, sino en cada tutor “individual” a la vista de los efectivos de los servicios públicos de empleo. Pero, más en términos sustantivos, algún día habrá que tomarse en serio cómo se hace eso de la “empleabilidad”, qué compromisos concretos asume el SEPE al respecto, cómo se verifican y qué expectativa de derechos les asiste a los desempleados. Es decir, qué mínimo de garantías de empleo compromete el sistema y qué consecuencias tiene su frustración. Eso ya está inventado  por ahí fuera.

Y cuarto, llama la atención –bueno, debería de llamar la atención- que no aparezcan por ningún lado obligaciones hacia los servicios privados de empleo. Esos que se llevan la mermelada de los recursos públicos de empleo. Claro, las agencias privadas con ánimo de lucro solo tienen ese ánimo, lucrarse. Y, por lo tanto, solo tratar con los desempleados fáciles de emplear. No con estos colectivos de parados de larga duración, que no son su problema, sino del servicio público ¿Dónde están aquí  los convenios de colaboración?,  ¿cuántos tutores individuales deberían prestar, vg., las empresas de trabajo temporal?, ¿cuáles son las experiencias y capacidades que el sector privado debía poner a disposición de la causa? Respuesta del Real Decreto-ley: ese no es su problema. Ni siquiera para que tengan que pagar una piadosa contribución económica.


En resumen, solo espero que este Real Decreto-ley haya consumido poco tiempo en su elaboración. Porque si, por encima, ha sido trabajoso, es para echarse a llorar.

14 dic. 2014

LIBERTAD DE ESTABLECIMIENTO Y LIBRE COMPETENCIA: LOS DERECHOS DE LOS TRABAJADORES, POR LA ALCANTARILLA



 

Últimamente el Tribunal de Luxemburgo está dictando sentencias que convierten en chatarra partes importantes de nuestro ordenamiento jurídico. Hoy quiero comentar una de esas, que literalmente desmonta el sistema interno de regulación del trabajo de la estiba portuaria. Se trata del asunto Comisión y Reino de España C-576/13, sentencia de 11 diciembre 2014.

No es ahora el momento de criticar esta sentencia –lo haré, sin duda, en la revista especializada oportuna-, solo de describir el contexto y las consecuencias. A uno le da la impresión de que en la defensa del asunto el Ministerio de Fomento se comportó con deliberada torpeza. Es decir, que si al Reino de España le han condenado en costas, al Gobierno le ha dado la risa. Ya recortarán alguna prestación social para pagar, qué más da. Porque, una de dos, o la sentencia explica muy mal la defensa argumental de nuestro querido país o, resulta que el Ministerio no ha querido defenderse, sino eliminar alguna norma que impedía mayor pasteleo y jugosos contratos en los puertos.

A lo que voy: el Tribunal declara que vulnera el derecho de libre establecimiento la normativa española que impone a los operadores extranjeros inscribirse en la Sociedad Anónima de Gestión de Estibadores Portuarios y participar en el capital de ésta para desarrollar la actividad de manipulación de mercancías. Y también lo infringen las reglas de contratar prioritariamente a los trabajadores cedidos de relación laboral especial, así como la de contar con un mínimo de trabajadores sobre una base permanente.

Cualquiera que conozca un poco la estiba, sabe el horror que esto supone. Un sistema con imperfecciones, pero con lógica interna, totalmente desarbolado. Hace unos años era la disculpa de la libre competencia. Cuando más o menos las reglas se inmunizaron frente a ella, ahora es el libre establecimiento. Hace veinte años era Italia, con Merci Convencionali Porto di Genova, ahora nosotros. El argumento varía, pero el ataque es el mismo. La apuesta por el trabajo casual, por la inseguridad en el trabajo, por la constante disponibilidad. Se dirá que el régimen español estaba rodeado de excepciones, como un queso de gruyere, y es verdad, pero ahora desaparece la regla general. Se dirá también que el trabajo de estiba ahora es cualificado, y también es cierto. Pero cada vez son cosas más distintas la cualificación y las condiciones dignas de trabajo.

También deben reconocerse los excesos. Algunos sindicatos de la estiba han actuado de forma muy desafortunada al tratar el trabajo portuario como si fuera un cortijo suyo. Los problemas que ha habido en torno a la aprobación del IV Acuerdo Marco han demostrado la poca altura de miras de algún sindicato corporativo. Pero esta sentencia es terrible, y más todavía pensar en la cara de desternillarse de risa que deben tener los hombres de la puerta giratoria del Ministerio de Fomento. Por poco que hubiesen argumentado algo bien en torno a la necesidad de continuidad en el servicio y acerca de la necesidad de preservar derechos esenciales de los trabajadores, el recurso hubiera decaído. Pero para defender las justificaciones y su proporcionalidad no basta con insinuarlas, hay que argumentarlas.

Habrá que suplir el marco regulador. Creo que es el momento de que la estiba enseñe músculo. Los chicos de la Comisión Europea nos abocan a un conflicto mayúsculo. La defensa de los derechos de los trabajadores no va a venir regalada.

Para finalizar, hay que tener cuidadito con la sentencia del mismo tribunal de 4 diciembre 2014, asunto C-413/13, FNV Kunsten, porque los acuerdos de interés profesional de los TRADES corren cierto peligro. Cosas de la competencia y de un tribunal que, en su composición actual, desprecia y desconoce sin disimulo las políticas sociales. ¡Qué desagradable y poco ilusionante se está volviendo la Unión Europea!

13 dic. 2014

A EUROPA MISERENTA


 
Hoxe se recolle con gran luxo de detalles no “experiódico independiente de la mañana” as intencións do presidente da Comisión Europea de eliminar perto de 80 normas comunitarias. Por desgraza, o grupo do ECR, do que falaba o outro día, xa lle está a transmitir á Comisión o andazo de que hai demasiada Europa. Sobra Europa, hai que afortalar as competenzas nacionais, hai que restrinxir a acción dos órganos da Unión Europea aos asuntos aos que non  cheguen as competenzas estatais, hai que diminuír a burocracia…

Por suposto, as Directivas socias hainas que reconsiderar: a proposta de revisión da Directiva de maternidade, como exemplo simbólico, ten que decaer porque a amplación do permiso está fora da axenda política. E, aínda que non aparece nos medios, a de desprazamentos trasnacionais de traballadores está en vía morta, ao tempo que sentenzas do Tribunal de Xustiza afondan máis na ferida da libre prestación de servizos. Iso si, as políticas europeas de inmigración teñen que articularse máis, para dar cumprida satisfacción á axenda política dalgúns partidos. É dicir, o grupo Popular Europeo “abarloado” con Marine Le Pen, Nigel Farage, Geert Wilders e a súa troula, para regocixo e esmorga de Cameron e Václav Klaus. É dicir, inmigración “controlada” de traballo cualificado, nada máis, “que non veña ninguén a pedir esmola”. E reforzamento da loita contra a inmigración irregular. Aparentemente, esa é a “nova” e “democrática” Europa.

Ao mesmo tempo, esa mensaxe cutre de que a Unión Europa xa non ten que crecer máis logo de Croacia. Por suposto, pechada a arela que tantos sentimos de achegar o mundo musulmán e, en particular, de integrar á República Turca, nuns anos tan convulsos na nación de Atatürk. Europa sempre no aquén do Bósforo, como se polo estreito non cabera a Declaración de Schumann.

Outra nova decepción. Algúns pensabamos que Jean-Claude Junker sería un político con máis vocación europea que o seu insignificante predecesor. Pero non, o “realismo” lle entrou nas veas como unha heroína destrutiva. É que esta é a Europa que debe prevalecer? Cando xusto foi a folga xeral en Italia pola reforma laboral, hai que decatarse de que algo moito máis grave está a pasar. Que Europa se encolle como un tecido vello. Un ten que pedirle algo máis, moita máis belixerancia á ETUC e, por suposto, á esquerda no Parlamento de Estrasburgo. E, en particular, esixirlle aos “socialdemócratas” de Martin Schulz que despexen as dúbidas que hoxe nos caben a moitos verbo da súa complicidade con esta Comisión tan envelenada.

12 dic. 2014

LGTBI

Ayer finalmente pude recibir el libro de Fernando Lousada y mío de LGTBI. Me alegro de que él me haya embarcado en esta historia, porque merecía la pena. Lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales se merecían este pequeño esfuerzo y mucho más. Con toda mi solidaridad -y la de Fernando, doy por supuesto-.


6 dic. 2014

CAMERON E OS SEUS CONMILITÓNS


 
O pasado martes participei nun seminario relativo ao grupo parlamentario dos “Euro conservadores e reformistas” –ECR-. Un profesor novo da Universidade de Lancaster, Martin Steven, fixo unha moi interesante introducción a un amplo debate verbo deste grupo parlamentar no que discutimos do papel que vai xogar. En número, é o terceiro, xusto por detrás dos socialdemócratas e por diante dos liberais. É moi complexo ter seguridades, porén si que cómpre prantexar hipóteses do que vai ser a liña de actuación política dos autodenominados “eurorealistas”. Eu suxeriría as cinco seguintes:

1ª.- Comparten co grupo popular do presidente da Comisión a mesma devocación pola competitividade, polo libre mercado e pola puxanza do capital. Neste marco, non cabe esperar nada disonante do ECR. Mesmo no seu credo, plasmado nos Principios de Praga, a libre empresa e o libre mercado aparecen como alicerces do seu pensamento político. É un dado de moito relevo que tres dos catro grupos maioritarios lle dean a máxima importancia a estas claves políticas.

2ª.- Manifestan un fondo rexeitamento á evolución e ao mantemento das políticas sociais, entendidas como restriccións á liberdade de mercado. Todas as políticas sociais, en particular as desenvolvidas desde o Tratado de Maastricht, deberían desaparecer da axenda dos órganos europeos. E, por suposto, a interpretación dos dereitos colectivos polos organismos internacionais –nomeadamente a OIT e os órganos do Consello de Europa- non debería de ter nada que ver coa Unión Europea. A libre circulación de traballadores ten que ser despoxada de todo concepto de cidadanía para manter a súa esencia de liberdade ao servizo dun mercado común.

3ª.- Coidan que a senlla federalista na que por hipótese se podería orientar a Unión Europea é rexeitable. Comparten a idea de C. de Gaulle da Europa das patrias. A soberanía das nacións debería de ser un principio fundante de primeiro nivel do proxecto europeo. Parten, xa que logo, dun intervencionismo mínimo das institucións comunitarias e dunha redimensión do principio de subsidiariedade, que recobre o seu “xenuíno” papel de dique fronte a sobredimesión da burocracia europea e a súa “intromisión” en competencias nacionais.

4ª.- Constitúen un grupo heteroxéneo en apariencia, pero homoxénero na práctica. Incorporan a alemáns contrarios ao euro e a polacos socio-conservadores que impoñen certa axenda pro-familia, entendida esta na súa traducción máis conservadora. Pero a cerna é a dun grupo liderado polos tories británicos e na que predominan os Estados de novo ingreso na Unión Europea. É o que Bush fillo definiu hai anos como “a nova Europa”, fronte a “vella Europa” de Alemaña e Francia. É dicir, é un grupo que ten como sinal de identidade o opting out das políticas de cohesión política e social. Concédelle á UK un papel de liderado nunha Europa na que os fillos políticos de M. Thatcher se sintan cómodos.

  5ª.- Rexeitan toda tentativa de avance no proceso de integración Europea. Na súa visión, Europa non debería trascender do concepto que da CEE tiña, como moito, a Acta Única Europea.  É como se a súa concepción da Comunidade se prantexara como o negativo do proxecto no que se embarcou desde comezos dos noventa J. Delors.

Nestas coordenadas, seica non son euroescépticos, pero se lles parecen moito. Sen dúbida, non forman parte dos partidos racistas e de ultradereita do grupo “Europa da Liberdade e a Democracia Directa” pero na súa praxe política comparten con eles aspectos programáticos. Pero, o máis grave: como xa advertiu hai máis de vinte anos LORD WEDDERBURN, chegan para quedarse. Non van ser flor dun día. O “eurorealismo” que eles predican sen dúbida que é un principio político que ten moitos potenciais adeptos. Polo de agora, sen dúbida, e por desgraza, van condicionar bastante a axenda do Grupo do Partido Popular Europeo cara ás axendas máis alérxicas das políticas sociais. Pouco cabe esperar, xa que logo, dos vindeiros cinco anos.