30 ago. 2013

LA REFORMA SALVÍFICA

Señora Báñez ha expresado cómo la reforma laboral del PaPo ha salvado un cuarto de millón de trabajadores de perder sus trabajos. Como personas agradecidas que somos, lo hemos celebrado brindando por tanta gente deudora del buen hacer del Partido. Que no se nos eche en cara que brindamos tarde. Estamos aquí, en Praia América, “entre lusco e fusco”, porque antes nos pasamos la tarde haciendo denuncias anónimas de desempleados carotas que hacían chapuzas de todo tipo, la mayoría de ellos vendiendo barquillos y helados por la playa. Pero no estamos satisfechos todavía, nada más acabar el vino bajamos a detener una planeadora del gran empresario gallego Nené Barral, que lleva todo tipo de género a otros países. Seguro que el de la lancha es otro desempleado que cobra la ayuda familiar. También brindamos por el Comité de Expertos de OIT, que se ve privado de una de sus más egregias personas, que va a concentrar sus esfuerzos en proteger el trabajo decente, la libertad de sindicación y negociación colectiva, la seguridad de los trabajadores, la erradicación del trabajo infantil y del trabajo esclavo y va a luchar contra la discriminación con dedicación exclusiva al Tribunal Constitucional. Porque los principios y derechos fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo se han hecho legislación vigente en España con la Ley 3/2012. Busquen parecidos razonables a los dos sesudos laboralistas de la foto. Lo de que el bajito se parece a Robin Williams está muy visto. Pero, ¿a alguien se le ocurre algo más? Por cierto, un abrazo agradecido a Manu Grau, autor de la foto.

29 ago. 2013

XIX Congreso Iberoamericano de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social

Por petición de los organizadores, publicito el Congreso de Buenos Aires, en el que participaré como ponente. http://www.aidtss.info/

GALIZA NON TEN AUTORIDADE LABORAL

As mobilizacións do cadro de persoal de POVISA en Vigo por mor do estancamento na negociación do Convenio Colectivo deixan outra vez ás claras como entende o "Goberno" galego do Partido Popular o exercicio da súa acción política. Por suposto, eludindo toda responsabilidade e a máis pequena intervención. As declaracións evasivas da delegada da Xunta en Vigo non son máis que o reflexo da inanidade e inutilidade da Consellería de Traballo e Benestar, que deixa sempre que os conflitos se podrezan sen asumir as competencias e as obrigas que lles son propias. Xa dixen máis dunha vez que ao Executivo do noso Mr. Bean lle sobra a Consellería de Traballo...para o que serve. Neste caso conflúe o dato agravante de que se trata, ademáis, da xestión privada da asistencia sanitaria pública, co que se suman as culpas doutra Consellería ineficiente como é a de Sanidade. Parece que a ninguén lle preocupa que se prolongue unha folga nun servizo tan esencial e estratéxico, por máis que os servizos mínimos se estean a cumplir logo dun puntual acordo verbo dos mesmos entre as partes. Tampouco esta circunstancia perece atinxirlle ás persoas con "responsabilidade política" en materia de saúde. Desde logo, o desentendemento é outra vez sinal do pouco interese que ten a Xunta, mais as impostacións de estar ao servizo de galegas e galegos, polo benestar xeral. A parte empresarial remitiu ao 15 de setembro a reanudación das negociacións e o comité de empresa anunciou que non se vai sentar a negociar en tanto se manteña a aplicación do convenio provincial. Á espera de que se pronuncie o xuíz do social verbo desta última cuestión, a todas as persoas que teñen o Policlínico como centro referencial se lles pon cara de parvos cando non hai a medio prazo expectativas de pechar o conflito e os "responsables" da Consellería de Traballo están confortablemente sentados nos seus tresillos de San Caetano. Desde logo que a mediación da Xunta en conflitos, que é legalmente unha das súas máis importantes competencias laborais, non ten efectos miragreiros. Pero si que constitúe, como históricamente se ten amosado, unha das ferramentas máis eficaces para arranxar os conflitos. Sempre e cando haxa implicación real dos políticos, claro está. Por iso, outra vez hai que expresar ben claro e alto a incapacidade, inutilidade, incompetencia e deslealdade coa xente de Galiza do "Goberno" da Xunta. Denunciar que son unha manda de incompetentes e que os cargos políticos non deben estar ao servizo dos seus exclusivos intereses e miserias. Cunha Xunta eficiente non me cabe dúbida de que o conflito xa estaría resolto hai tempo. Antonte, ao saír da Inspección de Traballo en Vigo, falei con manifestantes da empresa Freire, entre outros co meu amigo Daniel, de CCOO. Era todo un símbolo que se manifestaran diante da Inspección de Traballo e non da Xunta. Porque a Xunta hai tempo que pechou a fiestra dos asuntos laborais. Os traballadores ben saben que a Xunta non lles vai resolver os seus problemas, porque os responsables da política laboral en Galiza non están para servir aos traballadores deste país, senón para servirse deles.

4 ago. 2013

LA MALA FE DE LA REFORMA Me acabo de leer un buen número de páginas del BOE. Como ando ahora sin internet, mañana bajaré a desayunar al pueblo, me meteré en un ciber-café y subiré este pequeño escrito. Mientras tanto, a ver si me duermo pensando en otras cosas, más interesantes. Como el libro que acabo de terminar, “Los desorientados”, de Amin Maalouf. Pasar de él al BOE ha sido un salto demasiado grande. Bueno, os recomiendo leer el libro, que es extraordinario, pero no el BOE. Porque el RD-ley 11/2013 es, exactamente, una mierda. Bueno, por decirlo con más precisión todavía, una mierda sin paliativos. Esta reforma es ruin, mezquina, miserable, zafia, miope. Y el legislador de urgencia todas esas cosas y además acomplejado, avergonzado, pequeño, insignificante, correveidile, abrazafarolas, meapilas y, sobre todo, muy bien mandado. No cambia radicalmente nuestro Derecho del Trabajo con ella, pero es más feo, menos digno de ser estudiado, menos coherente y menos valioso. ¿Tiene algo de bueno? Sí: la protección social en el trabajo a tiempo parcial. Pero es que ahí no había margen de maniobra, gracias, sin duda alguna, al Tribunal de Justicia de la Unión y al caso Elbal Moreno. Aun así, la nueva versión de la disposición adicional séptima es bastante naive y plantea muchas dudas, resultado del poco rigor con el que está concebida. Pero de esto hablaré en otro momento. Al menos, vale para ir tirando. Centraré mi pena con esta reforma en tres comentarios. Dejo al margen a los pobres desempleados, a los que se les anima a buscar trabajo en el extranjero, que aquí “ná de ná” y se les carga de burocracia, para mayor gloria de quien entiende a los servidores públicos de los servicios de empleo solo como burócratas. Pero basten tres pinceladas: sobre la nulidad del despido colectivo, sobre los efectos de cosa juzgada de los acuerdos conciliatorios en procesos de conflicto colectivo y sobre la designación de las comisiones de despidos colectivos y demás medidas empresariales. En cuanto a la nulidad de despidos colectivos, el Gobierno ha escuchado la voz de la Todopoderosa: los tribunalcillos están declarando demasiadas nulidades. Y nada, a podar las nulidades: solo si no hay fases de consultas o si no se transmite la documentación legalmente prevista. Para que no haya dudas, “únicamente” en esos casos. El deber de buena fe, por lo tanto, convertido en una declaración de buenas intenciones. Pero la moraleja consiste en aconsejar a las empresas que se comporten como forajidos, que la buena fe no vale para nada. Porque, si se negocia de mala fe, el despido no es nulo, ni tampoco tiene que ser injustificado. ¿No es así? Bueno, tal vez no como forajidos, pero sí de una forma cutre, de regate corto, de engañar un poquito, de escaquear una información relevante. Vamos…como se ha hecho toda la vida. Lo de la cosa juzgada en los acuerdos conciliatorios, hasta me parecería bien. Pero tiene su guasa que desplieguen tan solemne eficacia procesal y, sin embargo, si son acuerdos en fase de consultas, no sirvan para nada, ni siquiera para presumir que haya causa. Ya sé que se trata de no implicar demasiado a la empresa en las consultas. Pero desde un punto de vista de análisis de armonía jurídica es junk food. Suena peor que un concierto de Kiko Rivera. Y luego, el toque melancólico: ese ridículo art. 41 de cómo se designa la representación de los trabajadores interlocutora de la empresa en las modificaciones sustanciales y, por extensión, en todas las fases de consultas. Un legislador de altura tendría que replantearse, de una vez por todas, el sistema de representación de los trabajadores en la empresa. Pero este legislador de urgencia no es de altura ni de bajura. Es, sencillamente, el legislador de las alcantarillas.